"Río de la Plata" Sordos,
Ciegos e Inconmovibles.
Por el Dr. Marcos Sommer
Ing.
Mateo Sommer
Ökoteccum
Alemania Kiel
e-mail: okoteccum@aol.co,
-
Argentina, Convención de
los humedales, de Convención Ramsar, hace hoy 33 años que existe y la República
Argentina forma parte desde 1991 a través de la sanción de la Ley 23.919.
- Argentina, Río de la
Plata - Costa de Avellaneda a treinta cuadras de Buenos Aires, el mayor basural
se encuentra operando allí, cubre unas 800 hectáreas y es un deposito de 60
millones de toneladas de basura, depositados sobre los pocos Humedales del Río
de la Plata.
-
Argentina,
la Cuenca Matanza-Riachuelo, desemboca en el Río de la Plata, es sinónimo de
muerte, hoy induce silenciosamente el doble de fallecimientos en niños de los
partidos de la cuenca en la Provincia de Buenos Aires.
- Argentina, Río de la Plata, el área metropolitana al
norte del Gran Buenos Aires -Vicente López y San Isidro - donde desde hace más
de 30 años y por la alta urbanización de la zona entre otras causas, se viene
destruyendo el ecosistema ribereño del Río de la Plata, mediante rellenamiento
con basura y restos de demolición y de la construcción.
- Argentina,
el problema de la destrucción de los humedales y la contaminación de las aguas
y costa es una triste realidad indiscutible, se siguen presentando pseudo
soluciones que sólo alejan el problema, pero no lo eliminan y si no cambian de
criterio, el Río de la Plata y otros, seguirán siendo un basural, pues en el se
descargan los ríos contaminados con desechos industriales, la escorrentías de
lluvias que bañan terrenos agrícolas fumigados y las aguas negras de las
ciudades que traen desagües de hospitales, industriales e increíbles cantidades
de productos de alta contaminación.
- Argentina,
Buenos Aires, casi toda el agua que se consumen proviene de los mismos cuerpos
de agua (Río de la Plata) en los que son evacuados los residuos cloacales e
industriales.
- Argentina,
sus ríos Paraná, de la Plata, Salado del Norte, Salado del Sur, Carcarañá y
Colorado se inscriben entre los más contaminados de la tierra.
- Argentina
no posee medidas de control adecuadas para el tratamiento y disposición de
aguas servidas, residuos peligrosos sólidos y desechos industriales y
domiciliarios.
- Argentina,
la concepción de la política ambiental es que la contaminación de los recursos
de agua es una consecuencia inevitable de su desarrollo.
-
Argentina,
una de c/cuatro camas de un hospital está ocupada por pacientes que tienen
enfermedades contraídas por el agua.
-
Argentina
firmó el Tratado de Montevideo el cuál prohíbe echar aguas sucias y material
orgánico e inorgánico al Río de la Plata.
- Argentina, el 30 por ciento de la mortalidad infantil
tiene origen en enfermedades hídricas.
La historia de la humanidad está
marcada por innumerables conquistas tecnológicas, por el progreso de las
relaciones entre las personas y por la capacidad creativa del ser humano para
superar cada desafío. Sin embargo, desde la prehistoria hasta nuestros días, el
desarrollo de las civilizaciones siempre ha evolucionado marcado por un factor:
la presencia o la ausencia del agua. Si está presente y en abundancia, el agua
representa la posibilidad de mejoramiento agrícola, social, industrial,
sanitario y de la calidad de vida. Si el recurso hídrico esta ausente o
escasea, es motivo de pobreza, guerras, enfermedades y estancamiento económico.
Lamentablemente, todos
los días se desperdicia millones y millones de litros en actividades que
desvalorizan el agua. El abuso en el uso del agua no es solamente un
desconocimiento de las responsabilidades de los ciudadanos de evitar el
desperdicio, sino una falta de respeto a aquellos que viven en regiones donde
no hay agua disponible para todos.
En un mundo globalizado y
liberalizado, en que todo es vendible y la potencia económica es factor
determinante del poder, los recursos se trasladan de los pobres a los ricos y
la contaminación se traslada de los ricos a los pobres. A menudo, las políticas
ambientales son superficiales y no abordan la raíz de los problemas.
En un mundo tan acelerado como
el nuestro, resulta fácil caer en una posición vegetativa: "el
sistema", como un ente abstracto, envuelve a la sociedad con un velo de
ignorancia y de ceguera en los mecanismos de producción. De ahí que, para
perseguir cambios institucionales en primer lugar es necesario despertar del
sueño en que están los argentinos sumergidos, es decir, ser conscientes de la
gravedad de los problemas del agua dulce, salobre o salada que tiene su país.
La situación de deterioro a la que se ha llegado es consecuencia de un proceso
inconexo de toma de decisiones bajo un enfoque mecánico y parcelario, aplicado
a una realidad que requiere un tratamiento sistémico.
No obstante, salta a la vista
que muchas personas y organismos encargados del planificación y la toma de
decisiones respecto de las Cuencas Hidrográficas y Zonas Costeras en la
política nacional y su aplicación local no siempre son plenamente conscientes
de la relevancia e importancia de los HUMEDALES COSTEROS, de los compromisos
del gobierno en el marco de la Convención de RAMSAR, ni de que los humedales,
tal y como los define la Convención, que abarcan una gran proporción de las
áreas terrestres y marinas de las zonas costeras. La definición de humedales de
la Convención de Ramsar engloba los ecosistemas de humedales marinos, costeros
y continentales. En lo que atañe a los humedales costeros y marinos, la
definición de Ramsar comprende extensiones de aguas "estancadas o
corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua
marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros (Articulo 1-1 de
la Convención).
En los últimos decenios del siglo
XX se fue reconociendo en grado cada vez mayor, en particular en el capitulo 17
del Programa 21 aprobado por la Conferencia de las Naciones Unidad sobre el
Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD), celebrada en Río en 1992, la necesidad
de fomentar una Gestión Integrada más efectiva de las zonas costeras. Esto
supone reconocer la existencia de un amplio espectro de interesados directos en
las zonas costeras y la complejidad de las instituciones y agencias
gubernamentales con funciones normativas respecto de los distintos sectores
decisorios y de planificación marina y terrestre. La importancia de la
contribución de los ríos como vía de ingreso de contaminantes al mar fue
reconocida por primera vez en la Conferencia Técnica de la FAO sobre
Contaminación Marina y sus Efectos en los Recursos Vivos (Roma, 1970), donde se
estableció que la mayor parte de la contaminación que llega al mar lo hace a
través de los ríos y por la escorrentía costera produciendo importantes efectos
en la costa y en los recursos acuáticos vivos.
Después de la Cumbre de
Johannesburgo, Sudáfrica -también llamada Río+10 en el 2002 y del 3er. Foro
Mundial del Agua realizado en Kyoto, Japón (2003), para todas las naciones del
mundo quedaron bien claro dos puntos: que "el agua", es el tema de
prioridad principal en el ámbito mundial, y que solamente se lo puede abordar,
estudiar y planificar con un enfoque holístico, o sea considerando con igual
énfasis sus apectos económicos, culturales, ambientales y sociales.
A lo largo de la Historia, la
zona costera del Río de la Plata ha sido un centro importante de desarrollo de
la sociedad humana. El Río tiene una superficie de 35,5 mil km cuadrados y su
Frente Marítimo (217 mil km cuadrados) son espacios geográficos vitales para el
desarrollo socioeconómico del Mercosur. Representan una vía importante de
tráfico de exportación e importación. Las dos capitales (Buenos Aires y Montevideo), en sus
orillas, suman cerca de 13 millones de habitantes. La utilización del mar para
el transporte y el comercio y la obtención de alimentos abundantes en aguas costeras
muy productivas son factores determinantes para el asentamiento de la
población.
No obstante, el papel de las
Cuencas Hidrográficas y Zonas Costeras es mucho más amplio y diverso, cumplen
además toda una serie de funciones en relación con la creación de empleos, el
crecimiento económico y la calidad de vida, por ejemplo:
Diversificación de las actividades
pesqueras.
Movilidad y comercio: los puertos
naturales y artificiales y las vías de comunicación a lo largo de la costa son
elementos clave de la redes de transporte.
Conservación del patrimonio
cultural en comunidades vivas y en zonas arqueologicas.
Turismo, ocio, actividades
recreativas y valores estéticos (playas, deportes acuáticos y paisajes de gran
belleza).
Protección contra las fuerzas destructivas
del mar.
Producción de energía a partir de
fuentes tradicionales como el petróleo o el gas o fuentes renovables como el
viento y las olas.
El Río de la Plata recibe las aguas
de los ríos Paraná y Uruguay, con los que forma la Cuenca del Río de la Plata,
la segunda en importancia en América Latina, que representa el ochenta por
ciento de la disponibilidad del agua dulce superficial de Argentina. La mayor
parte de los HUMEDALES amenazados (unos 150 ha), que están reduciéndose por el
volcado de cascote y basura, están en Avellaneda y al norte del Gran Buenos
Aires -Vicente López y San Isidro.
La costa de Avellaneda tiene
quinientos cincuenta hectáreas y cuatro kilómetros de costa que comienza a
apenas treinta cuadras de la Capital Federal. Cuatrocientas hectáreas son
quintas, la mayoría de ellas abandonadas y al sur se encuentra la franja
costera con ciento cincuenta ha de selva marginal. Avellaneda es un municipio
que tiene gran importancia por su situación dentro de un núcleo urbano muy
grande, el del Gran Buenos Aires, con más de 10 millones de habitantes.
Lo que es hoy la Zona de Quintas
(Avellaneda) fue parte hace más de cien años de los humedales costeros.
Inmigrantes de Génova principalmente, que llegaron a fines del siglo XIX,
sistematizaron los humedales y con un sistema muy intrincado de canales y
drenaje los hicieron aptos para los cultivos. Hasta 1983 fue una zona
desalojada y esa área se convirtió en gran medida en un ecosistema que mantiene
muchas características de los humedales originales. Es un área de gran
biodiversidad que incluye el lagarto overo (Turpinambis teguixin), un reptil de
unos 1,20 metros que es una especie amenazada en la provincia de Buenos Aires.
Los humedales de Avellaneda y al
norte del Gran Buenos Aires -Vicente López y San Isidro, daban un amplio
espectro de bienes y servicios a la gente y a su subsistencia, y contribuían al
mantenimiento de la diversidad biológica, les dan importantes y variadas
valores biológicos, socioeconómicos y culturales, Además de los servicios que
prestan en relación con el control de tormentas y crecidas y cuestiones conexas
de ordenación de los recursos hídricos los bienes suministrados por los
humedales costeros, que pueden ser vitales para la salud, la seguridad y el
bienestar de las poblaciones locales, comprenden fruta, pescado y crustáceos,
carne de aves acuáticas, madera, forraje para animales, plantas medicinales,
fértiles tierras agrícolas, productos agrapecuarios, agua y transporte por
agua.
El área metropolitana al norte
del Gran Buenos Aires -Vicente López y San Isidro- se viene desde hace más de
30 años y por la alta urbanización de la zona entre otras causas, destruyendo
el ecosistema ribereño del Río de la Plata mediante rellenamiento con basura y
restos de demolición y de la construcción. Los espacios naturales de la costa
junto con sus humedales han sido reducidos así a menos del 5% a lo largo de la
línea costera en estos municipios, en las últimas décadas, observándose
actualmente sólo en la localidad de Acassuso una reserva integral del paisaje
original de pantano, laguna y bosque de ribera, pero de tan sólo 10 escasas
hectáreas.
La Cuenca Matanza-Riachuelo en la
Provincia de Buenos Aires, con sus 2.240 km cuadrados y sus cinco millones de
habitantes, de los cuáles sólo el 45 por ciento posee cloacas y el 65 por
ciento tiene agua potable (1,7 millones de personas utilizan pozos negros o
cámaras sépticas), es uno de los símbolos argentino del polución. Tres mil
empresas vuelcan a diario y desde hace años sus residuos tóxicos o no tóxicos
sólidos o líquidos, sin ningún tipo de tratamiento o con tratamiento
insuficiente. A estos volcamientos se agregan los afluentes cloacales. En
conjunto, recibe a diario 386.000 metros cúbicos de residuos industriales, nada
menos que el doble del caudal mínimo promedio del río; esta carga es peligrosa
porque destruye cada gota de agua transfomándola en una gota de contaminación.
Alguien puede pensar que los cambios a una gota de agua no pueden cambiar a 1,3
billones de km cúbicos de agua de la tierra. Un ser humano consiste de billones
de células, el cambio a una sola de ellas puede ser el principio de una
enfermedad mortal.
Los lodos del Riachuelo tienen
concentraciones grandes de cromo, cobre, mercurio, cinc y plomo. Hidrocarburos
como el benceno, naftaleno, antraceno y tolueno, entre otros, abundan en las
aguas. La concentración de
nitratos es hasta tres veces mayor a los límites permitidos. La empresa
"Aguas Argentinas" estimó que fluyen 2.300.000 de metros cúbicos de
aguas negras sin tratar - por día - en el Río de la Plata. A ellos se suman
1.900.000 de metros cúbicos diarios de descargas industriales del Área
Metropolitana de Buenos Aires. Hasta el agua de pozo está contaminada por las
filtraciones que comunica al Riachuelo y los basurales con las napas freáticas
y por los millones de pozos ciegos que imperan en la zona lo que acentúa el
riesgo de graves enfermedades. La mayor parte del agua que consume la población
proviene de los mismos cuerpos en los que son evacuados los efluentes cloacales
e industriales en el Río de la Plata. Dada la falta de tratamiento de los mismos la población
termina consumiendo agua potable de calidad dudosa o a un alto costo de
purificación.
EL 30 por ciento de la mortalidad
infantil tiene origen en enfermedades hídricas, evitables con el abastecimiento
de agua segura. La ONU señala que el 80 por ciento de las muertes en los países
en vías de desarrollo derivan del consumo del agua no potable y de falta de
sistemas de saneamientos. Más de 6000 niños, menores de 5 años mueren a diario
en el mundo de alguna enfermedad relacionada con el consumo de agua no potable
y con malas condiciones sanitarias. Tres millones de personas mueren por año en el mundo por
enfermedades causadas por las aguas contaminadas.
El Riachuelo desemboca en el
Río de la Plata, muy cerca de donde Aguas Argentinas tiene una importante toma
de agua para potabilizar. Debido a la enorme contaminación que da el Riachuelo
al Río de la Plata, la Empresa potabilizadora debe buscar sus tomas de agua internándose
cada vez más en el Río de la Plata.
Segun la definición del Grupo
GESAMP(IMO/FAO/UNESCO/IOC/WMO/WHO/AIEA/UN/UNEP), 2001 y adoptada por la
comunidad internacional en la Convención de las Naciones Unidas sobre el
Derecho del Mar (Art.14), por contaminación del medio marino se entiende la
introducción por el hombre, directa o indirectamente de sustancias o de energía
a el medio marino incluidas los estuarios, que produzca o pueda producir
efectos nocivos tales como daños a los recursos vivos y a la vida marina,
peligrosa para la salud humana obstaculización de las actividades marítimas,
incluidas la pesca y otros usos legítimos del mar, deterioro de la calidad del
agua del mar para su utilización y menoscabo de los lugares de esparcimiento
(Naciones Unidas, 1984).
El Riachuelo vuelca los
contaminantes que capta en el Río de la Plata y su costa, donde hay ecosistemas
altamente sensibles para la reproducción de especies tanto de agua dulce como
salada. Básicamente se producen alteraciones de las funciones ecológícas,
reducción de la diversidad biológica, daño a los hábitats acuáticos y
contaminación de los cauces bajos y en los ecosistemas marinos y efectos en la
salud humana.
La búsqueda del desarrollo ha
llevado al ser humano a la especialización y a la sectorialización de las áreas
de pensamiento y de las áreas de trabajo. Esto ha tenido como resultado que las
sociedades "modernas" aborden y se organicen para enfrentar temas y
disciplinas en forma cada vez más sectorializada y parcializada, desde la formación
universitaria hasta el ejercicio profesional. Esta forma de pensar y actuar que
persiste hoy en muchas áreas porque permitió y aún permite dar un salto en el
desarrollo económico, social y ambiental -se ha convertido en un obstáculo para
hacer frente a la compleja trama de efectos que causan las acciones humanas en
el entorno y en su calidad de vida. Las acciones parciales o sectorializadas -y
los instrumentos de decisión empleados para priorizarlas, como los económicos
-tienen un límite impuesto por la naturaleza y sus ecosistemas, que no son
todos cuantificables ni previsibles, y por las interacciones asociadas a cada
acción. En
breve, los enfoques puramente sectoriales, y peor aun subsectoriales, que
fueron tan útiles en una época, hoy no permiten alcanzar óptimos ni económicos,
ni sociales, ni ambientales, si no se articulan en Sistemas Integrados.
El control de la escorrentía
urbana, la contaminación difusa, la contaminación por lixiviación, el monitoreo
y vigilancia de la contaminación, los derrames de petróleo a nivel de cuencas y
los problemas sanitarios recaen en diversos organismos que no coordinan sus
acciones. En Argentina la contaminación es abordada por instituciones
ambientales, con mandatos muy generalizados y donde priman criterios de corte
conservacionista y de protección de recursos y no de control de contaminación.
A raíz de los obstáculos que
crea la sectorialización, se ha generado una necesidad urgente de mayor
coordinación, participación e integración en la toma de decisiones. Estas buenas intenciones (de enfoques sistémicos,
holísticos, integrales y otras expresiones similares) solo se pueden lograr con
la aplicación de métodos adecuados de trabajo y no por simple voluntad. La interdisciplinariedad es una disciplina en si misma.
Si se quieren llevar las decisiones e integración a la práctica, existe la
necesidad de capacitarse y también de reorganizarse operacional e
institucionalmente. La sociedad en Argentina por lo tanto deberá adaptarse a
nuevas formas de organización y formas de tomar decisiones coherentes si desea
alcanzar metas de Manejo Integrado Costero y Hidrográfico holísticas. No hay
que olvidar que por Gestión Integrada de Zonas Costeras y Cuencas Hidrográficas
se entiende el ciclo completo de recogida de información, formulación de
políticas, gestión, aplicación y seguimiento.
El Manejo Costero y Hidrográfica
Integrado comienza con los esfuerzos para determinar las prioridades de acción
a nivel local, regional y nacional. Solo unos cuantos países han atravesado en América Latina
y el Caribe los pasos iniciales de evaluar la situación de su zona costera y de
determinar las prioridades nacionales en materia de manejo costero.
Además en la región hay pocas
experiencias de Manejo Integrado de la Zona Costera (MIZC) que hayan podido
permanecer lo suficiente en el tiempo como para influir en las decisiones de
manejo, en cerca 22 países hay experiencias en el MIZC. Hasta 1998 sólo tres han permanecido activas: El Programa
de Manejo de Recursos Costeros, de Ecuador; el Programa Costero-Marino de Costa
Rica y, el Programa Nacional de Manejo Costero de Brasil. En ninguna de estas
experiencias se ha integrado la consideración del manejo de las cuencas
hidrográficas con la contaminación terrestre que ha sido el tema central de estas
experiencias.
Hoy el Río de la Plata sigue siendo
usado como bebedero y cloaca al mismo tiempo. No existe una política global
científica para el manejo de este importante recurso. Esta situación pone en peligro las napas freáticas que
tienen el agua que millones de argentinos beben. El lixiviado del relleno
sanitario (humedales- Avellaneda y norte del Gran Buenos Aires -Vicente López y
San Isidro) penetra en la tierra, contaminando inexorablemente los cauces
subterráneos de agua potable cercanos a la ciudad de Buenos Aires. Todo esto
sucede sin que exista un programa a gran escala (y ni siquiera en pequeña
escala) para el tratamiento de las aguas residuales antes de verterlas "in
natura". Parece que se piensa que los ríos, así como el mar se auto-depuran
a una velocidad mayor a la de la descarga que reciben. Es al contrario!
Se ha estimado que el flujo de
contaminantes y material producido por actividades humanas han afectado más de
la mitad de las franjas costeras mundiales, en un grado de riesgo entre
moderado y alto, cerca del 17 por ciento de las franjas costeras sudamericanas
y el 6 por ciento de las mesoamericanas están en un alto riesgo a causa del
efecto de las descargas de agua contaminadas por el drenaje municipal, por la
escorrentía agrícola y otras causas. La contaminación de la aguas costeras, la
erosión costera, la pérdida de hábitat y de recursos son, entre otros, algunos
de los principales problemas que se crean por contaminación de origen
terrestre. Más del 50 por ciento de los humedales han desaparecido a nivel
mundial por contaminación y otras formas de deterioro causadas por la sociedad
moderna.
El Río de la Plata, por el relleno
de sus humedales, ha sufrido además modificaciones morfológicas que han
alterado su constitución física en forma casi irrecuperable. Sus fondos se han
venido alterando en forma progresiva, y solo a fuerza de un costoso dragado se
mantienen abiertos los canales que permiten el transito de los barcos que
transportan las producciones. Además se ha incrementado la vulnerabilidad de las costas
frente a las tormentas y las mareas.
En Argentina la dispersión
institucional y los escasos recursos que tienen para el control de la
contaminación del agua ha dado como resultado que la información de la
contaminación básica este sectorizada, fragmentada e incompleta y, por lo
general, no actualizada y de limitada utilidad para ser utilizada en el Manejo.
No existen programas de vigilancia que asocien sistemáticamente los efectos de
la contaminación del agua dulce sobre las costas. Las Instituciones administran
en forma separada la calidad y la cantidad del agua. Existen problemas de
integración y de enfoque en la Gestión del agua y la costa, así como
estrategias para controlar el efecto negativo que tiene la contaminación por ejemplo,
los humedales de Avellaneda y al norte del Gran Buenos Aires -Vicente López y
San Isidro, la cuenca Matanza-Riachuelo, en el área costera del Río de la
Plata, incluso por aporte de desechos sólidos a sus aguas y a las playas
producto de haberlos convertido en un verdadero basural.
La gestión de los recursos hídricos
y costeros debe responder a políticas de Estado de largo plazo y no a políticas
de gobierno de corto plazo. El resultado de una buena gestión se aprecia cuando
se presentan situaciones extremas y, bajo tales circunstancias, el quehacer
económico humano y la vida misma no son severamente afectados. La cultura de
una sociedad está representada entre otros factores, por su forma de
relacionarse con el medio ambiente, debe servirle de pauta y enseñarle a vivir
en armonía con los ecosistemas del agua y la costa. Estas condiciones lamentablemente en Argentina y otros
países de la región, son constantemente ignoradas o violentadas, siendo la
situación más frecuente pretender que las políticas costeras y hídricas se
subordinen a las políticas sociales, económicas o ambientales, sin percatarse
que en todas las circunstancias es necesario balancear y conciliar estos tres
objetivos, ya que el agua y la costa cumplen un rol en las tres áreas mencionadas.
El enfoque de Manejo Integrado de
la Zonas Costeras y Cuencas Hidrográficas (MIZCCH) plantea la necesidad de
fijar metas, objetivos y políticas, así como de establecer mecanismos de
gestión que reconozcan las interrelaciones de ambos sistemas con vistas a su
desarrollo sostenible. Los principios básicos del MIZCCH son los mismos que
para el MIZC, pero aplicados simultáneamente a los dos sistemas, que están
interconectados. Es
necesario que se reconozca plenamente la importancia de los humedales de la
costa platense como requisito previo para un MIZCCH eficaz.
Cada niño que muere por
enfermedades que tienen origen hídrico nos transforma a todos los demás en
sobrevivientes y en esa vida que se apaga esta la inquietante pregunta de
si haremos algo por los que aspiran a vivir (5 millones de personas mueren por
falta de disponibilidad de agua dulce limpia por año). Según las proyecciones,
habrá una divergencia aun mayor entre lo que se benefician con los adelantos
económicos y tecnológicos y los que no. Esta brecha cada vez mayor e
insostenible entre riqueza y pobreza amenaza la estabilidad de la
sociedad en su conjunto y en consecuencia al DESARROLLO AMBIENTAL SOSTENIBLE.
Además se hace evidente y notoria la ruptura del dialogo del ser humano con la
naturaleza.
La pobreza de las mayorías y el
consumo excesivo de una minoría impulsan el deterioro de los recursos hídricos
en el mundo. Vivimos en una época de contradicciones, en la cuál riqueza y
tecnología a escalas sin precedentes están disponibles a unos pocos, mientras
muchos sufren una pobreza aplastante.
Entre los grandes desafíos del
siglo XXI la sociedad tiene que aprender que los HUMEDALES son fuente de vida
como también puede serlo de la muerte. Aun el hombre no tiene ninguna técnica para producir
agua. Tampoco se pueden reemplazar ni reproducir: El agua debe, por tanto, ser
apreciada y protegida.
- Dr. Marcos Sommer
Ing.
Mateo Sommer
Ökoteccum (e-mail:
okoteccum@aol.com)
Alemania-Kiel
For bibliographic purposes, this document
should be cited as follows:
"Río de la Plata"
Sordos, Ciegos e Inconmovibles. Marcos Sommer, Series No. 13 Ökoteccum
2004